Esta guía, ofrece orientación sobre las características de la población adulta mayor, por qué son vulnerables y cómo apoyar el mantenimiento del estado nutricional, mediante una alimentación adecuada, que permita afrontar, en algunos casos, las variaciones en sus condiciones de salud y circunstancialmente en situaciones de emergencia.
La ancianidad es una condición de la persona, posterior a la madurez. La nutrición en esta etapa de la vida no se diferencia en demasía de la correspondiente al adulto maduro. Las necesidades nutricionales son similares, sin embargo, ciertas características del anciano suman algunas particularidades, con atención a los cambios, tanto, fisiológicos como por estado de salud, ocurridos en este grupo de edad.
